El blog de la memoria – Consejos para mantener una mente activa












¿Te han quedado asignaturas pendientes de aprobar? ¿Tienes exámenes a principios de septiembre?

Los tres elementos básicos que favorecen un mejor desarrollo mental y mejoran la concentración son el fósforo, el magnesio y la lecitina de soja.

El fósforo es un mineral necesario para el buen funcionamiento cerebral y la salud en general. Los alimentos que contienen más fósforo son:

-          Quesos (desde 300 hasta más de 500 mg por cada100 gramos) a mayor curación más contenido en fósforo.

-          Sardinas (270 mg por cada100 gramos) y mariscos (200mg por cada100 gramos).

-          Chocolate (269 mg por cada100 gramos).

-          Huevo (210 mg por cada100 gramos) y yema de huevo (590mg por cada100 gramos).

-          Yogur (170mg por cada100 gramos) y leche (100 mg por cada100 gramos).

-          Cerdo, pollo o pescado (entre 100 y 160 mg de fósforo por cada100 gramos).

El magnesio contribuye a mejorar las funciones de memorización incidiendo favorablemente en nuestro equilibrio nervioso, ayuda a responder de forma positiva a situaciones de estrés cuando necesitamos concentrarnos como por ejemplo en el caso de los exámenes. Igualmente nos ayuda a mejorar la capacidad de aprendizaje y contribuye a disminuir el agotamiento intelectual. Las fuentes más conocidas de magnesio son el cacao, las semillas y frutos secos, el germen de trigo, la levadura de cerveza, los cereales integrales, las legumbres y las verduras de hoja. También lo encontramos pero en menor cantidad en carnes, lácteos y frutas.

La lecitina de soja ayuda a mejorar la memoria y la capacidad intelectual. Además la lecitina de soja tiene otras propiedades beneficiosas para la piel y las uñas.

Tampoco debemos olvidarnos del ginseng para mantener una forma óptima; nos aporta sensación de energía y vitalidad, contribuye a reducir el agotamiento tanto físico como intelectual y es por ello que resulta muy beneficioso en estados de fatiga y debilidad tanto física como mental.

Para los días de exámenes la vitamina C nos ayudará a combatir la angustia; en épocas de estrés es necesario producir adrenalina y eso se logra consumiendo mayores cantidades de vitamina C. Esta refuerza el sistema inmunológico y estimula la producción de hormonas. Las fuentes de vitamina C las encontramos en el melón, naranja, limón, kiwi, frutas rojas y vegetales de hojas verdes.

No obstante, en época de exámenes, y en contra de lo que apunta una creencia bastante extendida, no es preciso aumentar el aporte de calorías. Lo que se debe cuidar es el suministro de determinados nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del sistema nervioso (vitaminas del grupo B, la vitamina E  y minerales -potasio, magnesio y zinc- y oligoelementos -litio, silicio, selenio y cromo-). Porque, no lo olvidemos, están relacionados con la capacidad de concentración, la memoria, el rendimiento intelectual e incluso el estado de ánimo.

Así que ya saben a prepararse de forma sana y saludable para los exámenes de septiembre.

¡Hasta la próxima!

     

Verano, frutas, verduras y cerebro

30/07/2013 por Gaudy

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Ya han llegado las ansiadas vacaciones de verano
Aprovechemos este tiempo libre para relajarnos, ir a la playa, descansar y también para alimentarnos adecuadamente y recargar nuestro cuerpo y mente de energía para la vuelta al trabajo, estudios, etc…

Prácticamente en todos los alimentos encontraremos materias primas que son importantes en la formación del tejido cerebral pero determinadas facultades mentales requieren mayor cantidad de ciertos nutrientes para su restauración.
Como ya hemos comentado en artículos anteriores, nuestro cerebro necesita una alimentación equilibrada para funcionar bien. Así que para pensar, memorizar, recordar, etc… debemos consumir alimentos que contengan los nutrientes necesarios para que nuestra mente este activa.

Existen vitaminas y minerales que intervienen directamente en la concentración, la memoria, el rendimiento intelectual y el estado de ánimo. Si el cuerpo carece de ellos, será mucho más difícil que nuestro cerebro rinda al máximo.
El cerebro se compone de más del 50% de tejido graso y ello lo hace especialmente vulnerable a los ataques de los radicales libres, moléculas de oxígeno inestables que son subproductos normales del uso que las células hacen del oxígeno.
El hecho de que los radicales libres destruyan las células cerebrales está vinculado al deterioro de nuestra memoria. Cuando somos jóvenes, el organismo cuenta con una extraordinaria red de antioxidantes que nos pueden proteger de los radicales libres destructores; con la edad bajan los niveles de los antioxidantes naturales que producimos. Por ello, es importante consumir frutas y verduras antioxidantes.

Las bayas son ricas en antioxidantes y resultan beneficiosas para proteger nuestras neuronas de la oxidación y del daño de los radicales libres. Esto significa que los antioxidantes pueden aletargar el envejecimiento cerebral y evitar enfermedades.

Otro excelente antioxidante lo encontramos en la vitamina E; las principales fuentes de vitamina E son los aceites de germen de trigo y de maíz, los aceites de oliva y de soja, las almendras, pistachos, avena, trigo, arroz integral, el aguacate, tomates y las verduras de hojas verdes y entre las frutas encontramos el kiwi, nectarina, uvas y melocotón.

Las vitaminas del grupo B también son muy beneficiosas para nuestra función cerebral y memoria; estas vitaminas igualmente las encontramos en las verduras y frutas.

Aprovechemos el verano para tomar frutas frescas y comer ensaladas sanas y saludables para nuestro cuerpo y mente.

¡Hasta la próxima!

     

Descanso y memoria

23/07/2013 por Gaudy

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La memoria es la función que realiza nuestro cerebro de guardar y retener información para traerla al presente y utilizarla en el momento adecuado. Hay muchos misterios con respecto a esta función cerebral pero sabemos, por ejemplo, que la memoria se fija al crear y reforzar la conexión (sinapsis) entre las neuronas.

Mantener nuestra memoria en forma y lista para incorporar nuevos conocimientos es importante a cualquier edad.

Debemos como mínimo dormir 7 horas para mantener nuestra memoria al 100%. No  debemos sacrificar horas de sueño pensando que resistiremos bien y así podremos estudiar más ya que a la larga la falta de sueño termina pasando factura a nuestro cerebro.

“Tomarse un rato para tomar un café después de clases podría realmente ayudar a retener la información recién escuchada. El cerebro quiere que uno se desconecte de una tarea y haga otra para poder incorporar lo que se aprendió”, comentala profesora Lila Davachi de la Universidad de Nueva York.

Diferentes estudios han revelado la estrecha interacción entre el descanso y nuestra memoria. Uno de ellos, realizado por las profesoras de la Universidad de Nueva York, Arielle Tambini y Lila Davachi concluyo que el cerebro trabaja cuando las personas reposan con lo cual el descanso es importante para la memoria y la función cognitiva.

Estudios recientes han demostrado que entre las horas de trabajo se tengan pequeños períodos de descanso y relajación para aumentar nuestro rendimiento y mejorar la memoria.

Hasta la próxima!

     

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